jueves, 14 de septiembre de 2017

' ¿Qué paso con nosotros? // Capitulo 3 '



̶  Hola nena, tenemos que hablar – dijo Cristopher al entrar sin ser invitado debo agregar.

Estaba algo enojada por su atrevimiento, así que fui como suelo ser actualmente quizá algo impulsiva, no lo sé, pero lo fui de todas formas ignorando a esa pequeña voy que decir que me calmara.
Me gire hacia donde se encontraba él. Le mostré mi mano para enumerar unos cuantos puntos, era hora que entendiera que definitivamente yo había cambiado.

̶  Uno: Tú y yo no tenemos nada de qué hablar ¿Me escuchas?
̶  Dos: Deja de llamarme “nena”
̶ Tres: ¿Quién demonios te invito a que entres en MI casa?

Cristopher me miraba con una media sonrisa, como si creyera que con esa media sonrisa podría conseguir todo lo que quisiera.

̶  ¿Qué te parece “dulzura”?
̶  ¡No!
̶  Mmm… Me lo pones difícil.
̶  Si yo fuera tú le diría “Agente especial del FBI”, ya sabes, por todo ese tema de no querer ser encontrada – le susurro Brian.

Brian era un hermano genial, por lo general, peleábamos como todos los hermanos pero siempre nos volvíamos a hablar a los 5 minutos. Sin embargo, Brian, mi ya llamado “hermano genial” estaba escogiendo un bando, y no, no era el bando adecuado y definitivamente eso NO me resultaba divertido para nada. Así que empecé a lanzarles miradas asesinas a ambos. Porque ambos me estaban haciendo enojar y mucho y créeme que no era bueno hacerme enojar.

̶   ¡Cállate Brian! – le grite.
̶   Ok ok. Solo trataba de ayudar – dijo levantando las dos manos en señal de rendición.
̶   ¿De ayudar a quién? ¡Eres un imbécil!
̶   Es el “código de chicos” nena. Tu eres su hermana, pero él y yo somos hombres así que …
̶   ¡Que. No, Me. Digas. Nena!
̶   Vaya, que carácter – susurro Cristopher
̶   ¿Te puedes callar? ¡Dios! ¡Eres tan exasperante!
̶   Bueno, acá es donde yo me voy. Parece que ustedes dos tienen mucho de qué hablar. Nos vemos hermanita – dijo Brian dándome un beso en la mejilla y saliendo por la puerta.
̶   Las ratas son las primeras en huir – murmure
̶   Eso quiere decir que no soy una rata ¿verdad? – dijo Cris sonriendo.
̶   Realmente. Realmente. Empiezo a odiar esa estúpida sonrisa tuya ¿sabes? – dije mirándolo con furia.
̶   Odiar / Amar. Es difícil diferenciar ¿no crees?
̶   Egocéntrico.
̶   Encantadora.
̶   ¡Eres tan exasperante!

Fui a la cocina empujándolo porque realmente necesitaba sacar algo de furia y calmarme y pensé que un vaso de agua ayudaría así que fui directamente a la nevera y me serví un vaso sin ofrecerle nada a mi “auto invitado” aquí presente y solo lo mire mientras tomaba mi agua.
Era “MI CASA”, “MI REFRIGERADORA”, “MI AGUA”; excepto él. Él no era mío…

̶   Eres muy amable pero no tomare nada, gracias por ofrecérmelo sin embargo.
̶   Aja – respondí rodando los ojos.
̶   Siéntate Eliza. Te dije que tenemos que hablar.
̶   ¿Y en algún momento dije que me interesaba?
̶   No. Pero…
̶   ¿Pero qué? – dije exasperada.
̶   Pero vamos a hablar de todas formas.
̶   ¿Por qué? ¿Por qué tú lo dices?
̶   Básicamente la respuesta a eso es “SI”
̶   ¿Quieres que te diga “Amo” también?
̶   Bueno …
̶   Cállate. Cállate. No. Respondas.
̶  ¿Por qué no?
̶   Me voy a sentar si te callas.
̶   Es un trato.
Me tuve que sentar para que Cristopher se callara, ya me imaginaba lo que pensaba. Yo no le tenía miedo, en absoluto, pero no quería tener ningún tipo de conversación con él pero llegado a este punto no importaba.

Lo único que podía hacer era esperar mientras esos ojos penetrantes me observaban y ponían algo nerviosa al mismo tiempo. Así que espere hasta que el abrió la boca para decir algo que me dejo completamente sin palabras. Esperaba que me dijera cualquier cosa, estaba preparada para todo pero no para eso, definitivamente no para eso.

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