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Clary ♡. has read 2 books toward her goal of 50 books.
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viernes, 27 de junio de 2014

• Cuando dos caminos se cruzan sin esperarlo (Capitulo 24) •

Hi Guys!!!

A los que leen les doy las gracias y a los que no las leen los invito a que lo hagan, me harían tan feliz!!! Y como siempre espero que les guste el Capitulo y disfruten leyéndolo tanto como yo lo hago escribiéndolo.

Muchas gracias por leerlas y por visitar mi Blog!

Millones de besos para ustedes ♥

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Capitulo 24

Completamente desesperado Mike seguía gritando el nombre de Clary desesperadamente y pronto estuvieron rodeados por todos los estudiantes.

─ Llamen a una ambulancia – gritaba mirando a todos.
─ Vamos nena, abre los ojos – suplicaba Mike.

De pronto escucho una voz a su lado.

─ Mike, la ambulancia está en camino.


Al voltear vio que era Cade.

─ Gracias – susurro.

Mientras la miraba le apartaba el cabello de los ojos a Clary sin dejar de mirarla.


─ Clary, nena, por favor, tienes que estar bien, no me puedes dejar. Vamos bebe, abre los ojos, esos hermosos ojos, dime algo nena, no me dejes, por ¡Dios! No sé qué hacer sin ti, por favor dulzura.


A lo lejos se escuchó la sirena de la ambulancia y Mike sabía que debía alejarse de ella, pero no podía moverse cuando sintió que alguien lo cogía del brazo y lo jalaba, pero él seguía sin moverse.


─ Mike, deja a los paramédicos hacer su trabajo, amigo. Tienes que dejar que la atiendan.

Fue entonces que Mike volteo, miro a su amigo y lo dejo que lo jalara mientras miraba como atendían al amor de su vida.

─ Cade, ella va a estar bien ¿cierto? – susurro Mike.

Cade miraba a Mike y luego a Clary, estaba realmente preocupado por ambos, Clary aún no abría los ojos y Mike estaba tan pálido que Cade pensaba que en cualquier momento podría desmayarse pero sabía cómo era Mike, sabia cuanto significaba Clary para él y sabía que se mantendría fuerte y lo peor de todo y lo más frustrante para él era que no sabía cómo ayudarlo, solo podía seguir a su lado como cualquier amigo lo haría y como su mejor amigo lo apoyaría, lo sostendría y no lo dejaría caer.

─ Tenemos que llevarla al hospital, su pulso está demasiado débil y no despierta, posiblemente tenga una conmoción cerebral – dijo el paramédico.

De pronto la pusieron en la camilla para llevarla al hospital, subiéndola a la ambulancia cuando escucharon a alguien gritar y el paramédico que había hablado se giró para verlo.

─ ¡Esperen! A ¿qué hospital la llevan? Quiero ir con ella. ¡Por favor! – suplicaba Mike con los ojos llorosos.
─ Emmm … y tú eres de la ¿familia? – dijo el paramédico.
─ No… yo soy… su novio.
─ De acuerdo, bien, tenemos que apurarnos. ¡Sube!

Mike subió sin pensarlo y se entró al lado de ella sin saber qué hacer, y vio a Cade afuera.

─ Cade…
─ No te preocupes por mí, ¿está bien? Los seguiré, estaré allí. Solo preocúpate por ella.
─ Gracias – susurro.

Lo único que Mike pudo hacer en ese momento cuando se cerraban las puertas de la ambulancia fue sostener su mano y rezar como nunca lo había hecho para que ella estuviera bien, solo eso importaba. Ella. Sin ella no podía respirar, no podía vivir y ese vacío en su corazón lo mataría.
Pasaron 10 minutos y llegaron al hospital más cercano y de pronto la puerta de la ambulancia se abrió y la bajaron, Mike los seguía mientras metían la camilla en una sala y una enfermera se puso delante.

─ Lo siento, no puedes entrar ahí – dijo.
─ ¿Qué? ¿Por qué? ¡Tengo que estar con ella!
─ Lo sé, lo siento pero el doctor la va a revisar. Tú quieres que este bien ¿cierto? Bueno para eso tienes que dejar que trabajemos ¿ok? – dijo calmadamente.

Mike retrocedió y asintió, entonces la enfermera entro en la sala y Mike se desplomo en una silla hasta que le dieran noticias, puso los codos sobre sus rodillas tapándose la cara cuando sintió que alguien se sentó a su lado y le apretó el hombro, entonces volteo. Era Cade.

─ ¿Qué paso? – susurro Cade.
─ Te refieres a ¿ahora o en el instituto?
─ Bueno… ambos.
─ ¡No lo sé! En un minuto todo estaba bien, estaba perfecto, yo la amo, ella me ama, estaba haciendo bromas y sonriendo y de pronto…
─ Está bien, no tienes que decirme ni pensar en ello.
─ No ¡Cade! ¡No entiendes! Estaba sonriendo y ese maldito auto ¡salió de la nada Cade! ¡De la nada! Cuando me di cuenta le grite y trate de correr hacia ella pero ya estaba hecho… fue como….
─ Como ¿Qué Mike? – dijo Cade en voz baja.
─ Como si… como si la hubiera estado esperando, como si hubiera sido a propósito.

Volteo hacia su amigo quien lo miraba fijamente.

─ Mike, no creerás…
─ ¿Quién querría hacerle daño, Cade? ¿Quién? Es malditamente dulce, amable, linda, no tiene enemigos… excepto Richard y Mía.
─ ¡Espera! ¡Espera! El tipo está obsesionado con ella es obvio, pero ¿esto? Llegar a ¿esto? Mike, no se… estas molesto y…
─ ¡No! No me digas que es porque estoy molesto, mi cerebro funciona, es como dicen en las películas: “Si no es mía no será de nadie”
─ Realmente crees…
─ El tipo ¡está loco Cade! Pero te juro que si ese hijo de puta tiene algo que ver no me importa si voy a la cárcel porque lo matare, si es causante de esto, te juro que ¡lo mato!

Cade solo se quedó mirando a Mike cuyos ojos estaban tan llenos de furia como nunca antes lo había visto y sabía que sería capaz de lo que sea por saber la verdad y el cómo su amigo lo iba a ayudar.


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To Be Continued



See'ya

Clary •

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